La Fiscalía de Dortmund, en el oeste de Alemania, investiga a un hombre de 105 años por su presunta participación como guardia de un campo de prisioneros de guerra durante la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades sospechan que su labor en aquel periodo podría vincularlo como cómplice de múltiples asesinatos. Según informaron este miércoles las autoridades alemanas, el hombre habría trabajado como guardia en el campo de prisioneros de guerra de Senne, ubicado cerca de la ciudad de Bielefeld.
De acuerdo con el diario Bild, las pesquisas fueron iniciadas por la Oficina Central de Ludwigsburg para el Esclarecimiento de los Crímenes Nazis.
PRISIONEROS SOVIÉTICOS PASARON POR LA RED DE CAMPOS
El campo de Senne formó parte de la extensa red de instalaciones utilizadas por el régimen nazi para recluir a prisioneros de guerra. Según el memorial y centro de documentación Stalag 326, se estima que entre 5,3 y 5,7 millones de prisioneros de la Unión Soviética pasaron por este sistema de campos durante la Segunda Guerra Mundial.
De ese total, entre 2,3 y 3 millones de personas habrían muerto en estos centros, principalmente como consecuencia de la desnutrición, enfermedades graves y las condiciones derivadas de los trabajos forzados. El sistema de prisioneros de guerra también fue utilizado para obtener mano de obra destinada a diferentes actividades productivas.
SENNE FUE UTILIZADO COMO CENTRO DE TRABAJO
El campo conocido como Stalag 326 tuvo un papel relevante en la región industrial del Ruhr debido al uso de prisioneros como trabajadores forzados. Las condiciones de vida en el recinto y la explotación de los reclusos forman parte de los antecedentes históricos que rodean la investigación actual.

