En los últimos años, el mercado de las apuestas online en Perú ha mostrado un crecimiento sostenido, impulsado por el avance de la digitalización, el acceso masivo a smartphones y el interés creciente por el entretenimiento deportivo. Sin embargo, a pesar de este contexto favorable, el arribo de nuevas casas de apuestas al país se ha desacelerado de manera sostenida. Lejos de tratarse de una simple cuestión de demanda, este fenómeno responde a una combinación de factores regulatorios, fiscales y administrativos que hoy funcionan como un freno para la expansión del sector.
Impuestos y licencias: el principal obstáculo para nuevas operaciones
Uno de los principales factores que explica la falta de ingreso de nuevos operadores es el marco impositivo vigente. Las casas de apuestas deben afrontar una carga fiscal considerable, que impacta directamente en sus márgenes de rentabilidad. A esto se suma la complejidad del proceso de obtención de la licencia otorgada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), requisito indispensable para operar legalmente en el país.
Si bien el marco normativo continúa vigente y las empresas aún pueden presentar solicitudes, los tiempos administrativos, la cantidad de requisitos técnicos y legales, y los costos asociados al proceso desalientan a muchos operadores internacionales. Como resultado, el Perú corre el riesgo de quedar rezagado frente a otros mercados latinoamericanos que han logrado atraer inversiones sostenidas en el sector.
El efecto inverso de la regulación: marcas que deciden retirarse
Paradójicamente, el mismo marco regulatorio que busca ordenar el mercado también ha provocado el efecto contrario: la salida de varias casas de apuestas que anteriormente operaban en el país. Algunas empresas, al evaluar los nuevos costos fiscales y las exigencias administrativas, concluyen que el negocio deja de ser rentable bajo las condiciones actuales.
Este escenario ha generado una contracción del ecosistema, con menos competencia, menor diversidad de plataformas y una reducción de la inversión en innovación, tecnología y marketing. Para los usuarios, esto se traduce en menos opciones disponibles, menores beneficios promocionales y, en algunos casos, una experiencia de uso menos competitiva frente a otros mercados de la región.
La importancia de seguir eligiendo operadores legales
En paralelo, la dificultad para que ingresen nuevas marcas y la salida de otras ha abierto espacio para la proliferación de plataformas que operan sin licencia. Estas casas no reguladas suelen ofrecer condiciones aparentemente más atractivas, pero implican riesgos significativos para los usuarios: falta de protección de datos, problemas en los pagos, ausencia de mecanismos de reclamo y nula supervisión estatal.
Elegir operadores legales no solo garantiza mayor seguridad en las transacciones, sino que también contribuye a fortalecer un mercado más transparente y sostenible. Además, fomenta un entorno en el que las empresas cumplen con estándares técnicos, financieros y de juego responsable, fundamentales para la protección del consumidor.
Un mercado con potencial que necesita ajustes
El Perú cuenta con condiciones ideales para consolidar una industria de apuestas online sólida, moderna y competitiva. Sin embargo, para que esto ocurra, resulta clave encontrar un equilibrio entre regulación, fiscalización y estímulo a la inversión. Simplificar procesos, revisar la carga impositiva y agilizar los tiempos administrativos podría abrir la puerta a la llegada de nuevos operadores y al regreso de marcas que hoy evalúan otros destinos.
En un contexto regional cada vez más competitivo, adaptar el marco normativo no solo beneficiaría a las empresas, sino también a los usuarios y al propio Estado, que podría ampliar su recaudación y fortalecer el control del sector. La pregunta ya no es si el mercado peruano tiene potencial, sino si las condiciones actuales permiten aprovecharlo plenamente.



