
La pesadez en las piernas, el dolor en las pantorrillas, la sensación de quemazón en la planta del pie y los calambres nocturnos son algunas de las molestias más frecuentes en las personas que padecen várices. Ante el incremento de las temperaturas durante el verano, el Seguro Social de Salud (EsSalud) advierte que estos síntomas pueden intensificarse y exhorta a la población a adoptar medidas preventivas para proteger la salud de las piernas.
El cirujano cardiovascular Juan Diego Cuipal Alcalde, del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud, explica que “las várices son una enfermedad de la circulación: la sangre viaja en el sentido contrario al que debería viajar”, situación que se ve favorecida por factores como el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y permanecer muchas horas en una misma posición, ya sea sentado o de pie.
El especialista precisó que las várices no deben considerarse únicamente un problema estético porque, realmente, afecta la salud. “Generan dolor, pesadez y cansancio; interfieren con la vida diaria de los pacientes y les impiden desarrollar sus actividades de manera normal”, señala. Asimismo, el doctor Cuipal indica que el antecedente familiar es un factor importante en la aparición de esta enfermedad, aunque aclara que esta siempre se encuentra asociada a los estilos de vida.
Síntomas que se intensifican en verano
El vocero de EsSalud detalla que los síntomas más frecuentes que se presentan son “dolor en las pantorrillas, sensación de quemazón en la planta del pie y en la pierna, calambres nocturnos, hinchazón en los tobillos y sensación de cansancio en las piernas”, además de la presencia de venas visibles, que pueden ser delgadas o gruesas. Explica también que existen várices que no siempre se exteriorizan, pero que igualmente corresponden a una alteración de la circulación venosa.
Las várices y el verano
En relación con el verano, el cirujano cardiovascular señala que los síntomas se intensifican debido a que “fisiológicamente, con el calor las venas se hacen más grandes y, al aumentar su volumen, la sangre fluye en mayor cantidad en sentido contrario, lo que incrementa las molestias”.
Frente a este escenario, EsSalud recomienda que las personas con várices acudan a una evaluación médica oportuna para determinar la gravedad del problema, ya que el tratamiento o el mantenimiento de la enfermedad depende del grado que tenga el paciente.
En los casos leves, es fundamental modificar los hábitos de vida, realizar actividad física, bajar de peso si existe sobrepeso u obesidad, y cambiar de posición al menos cada dos horas durante la jornada laboral. “Si el problema es más severo, la opción de tratamiento es básicamente una intervención”, acota el especialista.
Recomendaciones
El doctor Cuipal recomendó que actividades como caminar, trotar, montar bicicleta, nadar o practicar baile ayudan a mejorar la circulación de los miembros inferiores. Asimismo, señala que se debe mantener una alimentación saludable y evitar el consumo excesivo de ají, café y alimentos procesados, debido a su alto contenido de sal ya que estos pueden empeorar los síntomas.
Finalmente, el médico advierte que no tratar las várices de manera oportuna puede generar complicaciones como úlceras varicosas, hemorragias o trombosis venosa. “La recomendación principal es no llevar una vida sedentaria, mantener un peso saludable, beber al menos dos litros de agua al día y acudir de forma periódica a la consulta de cirugía cardiovascular desde los primeros síntomas, sin esperar a que el problema se complique”, resalta.


