Caracas vivió una de sus noches más angustiantes en medio de la operación militar lanzada por Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro y sacarlo del país junto a su esposa, Cilia Flores. Bombardeos, apagones generalizados, aviones sobrevolando a baja altura y la ausencia de información oficial sumieron a la capital en el miedo y la incertidumbre, dejando a amplios sectores de la población incomunicados durante varias horas.
A través de sus teléfonos celulares, algunos ciudadanos lograron registrar el caos vivido durante la madrugada. Vecinos reportaron incendios en la base aérea de La Carlota y manifestaron su angustia por no poder comunicarse con familiares debido a la caída de los servicios de electricidad y telefonía, lo que incrementó la sensación de desconcierto y vulnerabilidad.
Escenas similares se repitieron en distintos puntos de la ciudad. En la parroquia San Juan, una vecina identificada como Milagros relató que las detonaciones comenzaron alrededor de la una de la madrugada y se escucharon con fuerza, aunque precisó que las bombas cayeron “detrás de los edificios”. Asimismo, cuestionó el silencio de los medios de comunicación nacionales, señalando que la mayoría de la población se informaba solo a través de redes sociales y transmisiones de periodistas en el exilio.
MIEDO Y DESCONCIERTO
El desconcierto también alcanzó zonas cercanas como San Antonio de los Altos, La Guaira y la urbanización Coche, próxima al complejo militar Fuerte Tiuna. Los vecinos coincidieron en describir calles completamente desiertas, temor a salir de sus viviendas y explosiones que hicieron temblar las estructuras. Al amanecer, la imagen era desoladora: humo en el horizonte, negocios parcialmente iluminados y un silencio que reflejaba la tensión de un país que despertaba tras una noche marcada por el estruendo de la guerra y la caída del poder de Nicolás Maduro.


