Una nueva medida de política comercial por parte del presidente estadounidense Donald Trump ha encendido las alarmas en el Perú. El gobierno norteamericano anunció un paquete de aranceles bajo el nombre de “Día de la Liberación”, y Perú figura entre los países alcanzados con un gravamen del 10% sobre sus exportaciones.
PERÚ INCLUIDO EN NUEVA OLA DE ARANCELES DE EE.UU.
El anuncio fue oficializado el pasado martes 2 de abril, en una conferencia en la que Trump aseguró que su país recuperaría el control sobre su economía mediante ajustes en su política comercial. Aunque países como China, México y Canadá recibieron los impactos más severos, Perú no quedó exento y deberá enfrentar un nuevo arancel general del 10%, que entrará en vigencia el 5 de abril.
Este porcentaje, aunque menor comparado con otras naciones, representa un cambio sustancial para sectores clave de la economía peruana, especialmente aquellos amparados por tratados de libre comercio con Estados Unidos. El impacto directo en exportaciones agrícolas e industriales es uno de los focos de preocupación del Ejecutivo.
CANCILLERÍA Y MINCETUR COORDINAN RESPUESTA
Ante esta situación, la Cancillería, liderada por Elmer Schialer, informó que se encuentra evaluando las implicancias de estas medidas junto al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, encabezado por Desilú León, y otras carteras del Ejecutivo. El objetivo es diseñar una estrategia de respuesta que permita mitigar los efectos sobre el comercio bilateral.
El Ministerio de Relaciones Exteriores comunicó a través de su cuenta oficial de X (antes Twitter) que se están realizando coordinaciones con la Embajada del Perú en Washington para dar seguimiento al impacto de la medida. Por su parte, el ministro de Desarrollo Agrario, Ángel Manero, afirmó que el país tiene “con qué competir”, destacando la solidez del sector agroexportador.
PREOCUPACIÓN REGIONAL POR ESCALADA ARANCELARIA
Otros países de la región como Chile también observan con atención los movimientos de la administración Trump. El temor a una escalada proteccionista se instala en América Latina, especialmente en naciones con fuerte dependencia del comercio exterior. En el caso peruano, la evaluación técnica y diplomática ya está en marcha para determinar el curso de acción frente a este nuevo escenario.