Febrero es uno de los meses más esperados por las parejas, especialmente por la celebración del 14 de febrero, Día de San Valentín o Día del Amor y la Amistad. Durante estas fechas, muchas personas deciden formalizar su relación sentimental, ya sea mediante el matrimonio o alternativas legales como la unión de hecho en Perú.
Sin embargo, en los últimos años se ha observado un incremento sostenido de divorcios. Según datos de la Sunarp, en 2025 se registraron más de 10 mil divorcios, un 13% más que en 2024, lo que refleja cambios en las dinámicas de pareja y en la forma de formalizar relaciones.
Frente a esta realidad, muchas parejas optan por convivir sin casarse mediante la unión de hecho, una figura legal que reconoce derechos y deberes similares a los del matrimonio. Esta alternativa permite evitar parte de los costos, trámites y procesos complejos asociados a un divorcio, aunque también exige ciertos requisitos legales.
Para que la unión de hecho tenga validez, debe ser declarada ante notario e inscrita en registros públicos. Según explicó Milagritos Lucar, vocera institucional, las parejas deben acreditar al menos dos años de convivencia continua para iniciar el trámite formal.
El costo de inscripción registral es de 26.40 soles, mientras que los honorarios notariales pueden alcanzar hasta 2,000 soles, dependiendo del caso. Aun así, especialistas señalan que la disolución de esta unión suele ser menos costosa y compleja que un divorcio tradicional.
Hasta la fecha, la propia entidad registral reporta más de 4,700 uniones de hecho inscritas en 2025, lo que evidencia una tendencia creciente hacia esta modalidad legal.
REQUISITOS Y CONDICIONES
Según el notario Juan Bélfor Zárate del Pino, del Colegio de Notarios de Lima, los requisitos incluyen una solicitud escrita conjunta, declaración de convivencia en un mismo domicilio por más de dos años y constancia de no tener impedimento matrimonial. También se pueden presentar documentos como partidas de nacimiento, pruebas de domicilio o información de hijos en común.
Además, la ley exige que ambos integrantes sean solteros y no mantengan otra relación legal vigente, ya que una persona casada o con unión registrada no puede formalizar una nueva unión sin disolver la anterior.



