Marte podría no estar geológicamente muerto, como se creía, sino atravesar un prolongado periodo de inactividad. Una investigación desarrollada en el marco de la misión ExoMars Trace Gas Orbiter, de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia espacial rusa, encontró indicios de filtraciones de gases procedentes del interior del planeta rojo. El descubrimiento, publicado en la revista científica Science Advances, plantea la posibilidad de que todavía existan zonas con actividad volcánica bajo su superficie.
Detectan gases volcánicos cerca del Alba Mons
Los investigadores analizaron la presencia de cloruro de hidrógeno en la atmósfera de Marte, un gas detectado por primera vez por la misión ExoMars en 2021 y que, en la Tierra, puede estar asociado a procesos magmáticos. Aunque su concentración suele variar según las estaciones y los ciclos del polvo y el agua, los científicos identificaron emisiones recurrentes sobre las fisuras del volcán Alba Mons, especialmente a comienzos del verano marciano.
El equipo utilizó espectrómetros infrarrojos y la cámara de alta precisión CaSSIS para examinar la zona, donde encontró fisuras estrechas y recientes, algunas de cientos de metros de longitud, acompañadas de cambios de coloración en el terreno. Según los investigadores, estas grietas podrían permitir el ascenso de gases provenientes del subsuelo, especialmente cuando el hielo que las bloquea durante el invierno comienza a derretirse.
¿Podría existir vida bajo la superficie de Marte?
Daniel Mege, investigador del Centro de Investigación Espacial de la Academia Polaca de Ciencias y uno de los autores del estudio, explicó que los resultados sugieren que el cloruro de hidrógeno podría proceder de magma caliente situado bajo la superficie marciana. Esta hipótesis apunta a la posible existencia de zonas volcánicas con actividad interna, aunque los científicos todavía necesitan determinar con mayor precisión el origen de las emisiones y su relación con una cámara magmática.
El hallazgo también plantea nuevas interrogantes sobre la posibilidad de encontrar vida microbiana en Marte. Los especialistas señalan que, si el calor del subsuelo entra en contacto con reservas de agua subterránea, podrían formarse sistemas hidrotermales capaces de proporcionar energía y condiciones favorables para microorganismos. La región de Alba Mons se perfila así como un área de interés para futuras investigaciones destinadas a comprender la evolución geológica del planeta rojo y explorar posibles ambientes habitables bajo su superficie.
La investigación fue publicada el 4 de noviembre de 2026. Los resultados aportan indicios de actividad magmática, pero no confirman erupciones volcánicas actuales ni la existencia de vida en Marte.



