El incidente se registró la tarde de ayer en el Instituto São José de la ciudad de Rio Branco, capital del estado de Acre, en el noroeste de Brasil. Un estudiante de 13 años ingresó a la escuela y disparó contra el personal y los alumnos.
El menor aprovechó su condición de alumno para ingresar al edificio sin levantar sospechas. Una vez dentro, se dirigió a un corredor cercano a la dirección y efectuó múltiples disparos. Un trabajador y una estudiante murieron.
NO HABRÍA ACTUADO SOLO
Además, una trabajadora y una alumna de 11 años resultaron heridas, fueron llevadas a un hospital cercano y están fuera de peligro. Los estudiantes huyeron escalando muros de gran altura o refugiándose en los techos de la escuela.
Tras el ataque, el adolescente se entregó a las autoridades, quienes también detuvieron a su padrastro por ser el propietario de la pistola utilizada en el ataque. La investigación preliminar sugiere que el menor no habría actuado solo.



