Dinamarca y la OTAN acordaron reforzar la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, en un contexto de creciente tensión geopolítica por Groenlandia, territorio semiautónomo danés. El entendimiento se selló este viernes 23 de enero en Bruselas, durante una reunión entre la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El acuerdo se produce tras semanas de presión de Washington para anexar Groenlandia a Estados Unidos, lo que encendió las alarmas en Europa. Aunque Donald Trump aseguró en el Foro Económico Mundial de Davos que no recurrirá a una acción militar, líderes europeos mantienen reservas sobre la estabilidad del compromiso estadounidense y consideran prioritario robustecer la disuasión en el Ártico.
EUROPA REFUERZA SU PRESENCIA MILITAR EN LA REGIÓN
“Estamos de acuerdo en que la OTAN debe aumentar su participación en el Ártico; la defensa y la seguridad en esta región conciernen a toda la alianza”, afirmó Frederiksen tras el encuentro, cuyas imágenes fueron difundidas en redes sociales. En la misma línea, Rutte confirmó que se fortalecerá la cooperación para mejorar la disuasión y la defensa ártica, mientras la jefa del Gobierno danés anunció un viaje inmediato a Nuuk, capital de Groenlandia, para reunirse con autoridades locales.
En paralelo, el Ejército danés informó que las maniobras militares en Groenlandia continuarán durante todo 2026, con ejercicios conjuntos como ‘Arctic Endurance’, en los que participan Francia, Alemania, Holanda, Bélgica y países nórdicos. Desde Copenhague, además, se ordenó a las tropas estar preparadas para el combate ante un eventual ataque, mientras el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, advirtió que la Unión Europea defenderá sus intereses y se protegerá contra cualquier forma de coerción.



