El número de víctimas mortales por el accidente ferroviario ocurrido el último domingo en el sur de España se elevó a 40, según informaron autoridades oficiales. Además, 73 personas permanecen hospitalizadas, de las cuales 24 se encuentran en estado grave, incluidos cuatro menores de edad, mientras continúan las labores de atención a los afectados.
El siniestro se produjo cuando un tren de la compañía italiana Iryo, que había partido de Málaga con destino a Madrid y transportaba a 317 pasajeros, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua. En ese momento circulaba un convoy Alvia de Renfe con destino a Huelva, cuyos dos primeros vagones fueron impactados, salieron despedidos y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros.
Desde primeras horas de este lunes, los equipos de emergencia concentran la búsqueda de posibles desaparecidos en los vagones siniestrados del tren de Renfe. El ministro español de Transportes, Óscar Puente, calificó el accidente como “raro y difícil de explicar”, al señalar que el tren implicado es relativamente nuevo y que la infraestructura ferroviaria había sido renovada recientemente.
LABORES DE RESCATE
Ante la magnitud del desastre, la Junta de Andalucía activó el Plan Territorial de Emergencias en fase 1, movilizando a bomberos, policías, personal de Protección Civil y efectivos de la Guardia Civil. Posteriormente, se sumó la Unidad Militar de Emergencias (UME), que desplegó recursos especializados en rescate, atención sanitaria e iluminación para continuar las labores en la zona afectada.


