Al menos 3.455 personas han muerto y 4.840 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el centro de Birmania el 28 de marzo, según el último balance oficial difundido este sábado.
El movimiento telúrico, que también se sintió en China y Tailandia, ha dejado además 214 personas desaparecidas, según datos de la agencia china Xinhua, citando a la radiotelevisión estatal birmana MRTV.
La emisora Democratic Voice of Burma maneja cifras aún más alarmantes: más de 3.900 muertos, casi 6.000 heridos y cerca de 720 desaparecidos. Sin embargo, estos datos no han sido confirmados por la junta militar que gobierna el país desde el golpe de Estado de 2021.
Millones de personas afectadas
En medio de una guerra civil prolongada, la población enfrenta ahora la crisis humanitaria generada por el sismo. Naciones Unidas estima que más de tres millones de personas podrían haberse visto afectadas directamente por el desastre.
Muchas familias se han quedado sin hogar y duermen a la intemperie por temor a nuevos derrumbes o porque sus viviendas fueron destruidas. “La destrucción es asombrosa”, señaló Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, quien pidió apoyo internacional urgente.
Crisis política agrava emergencia
Desde el golpe militar que anuló las elecciones de 2020, Birmania se encuentra bajo el mando del general Min Aung Hlaing. La ONU denunció que, incluso tras declarar una tregua temporal el pasado miércoles, la junta militar ha realizado decenas de ataques, complicando aún más la respuesta humanitaria en las zonas afectadas por el terremoto.