Cinco meses después del crimen que conmocionó a Lima, la Policía Nacional logró capturar al principal sospechoso del asesinato de Alison, una joven de 20 años cuyo cuerpo fue hallado el 28 de agosto del año pasado en el cuarto que alquilaba en el distrito de San Juan de Miraflores.
De acuerdo con la investigación, fueron los vecinos quienes alertaron a la familia tras notar su ausencia. La madre de la víctima, quien reside en Chiclayo, había intentado comunicarse reiteradas veces con su hija sin obtener respuesta, por lo que pidió apoyo para ingresar al inmueble. En el interior, lamentablemente, fue encontrado el cuerpo sin vida de la joven.
Las cámaras de seguridad de la zona resultaron claves para el caso. En las imágenes se observa a la víctima saliendo con dos sujetos, uno de los cuales ingresó con ella a su habitación cuando la joven ya se encontraba en evidente estado de vulnerabilidad. Aproximadamente 40 minutos después, el hombre abandonó el lugar y no volvió a ser visto. Horas más tarde, Alison fue hallada muerta.
Según la Policía, el cuerpo presentaba signos de estrangulamiento. Las diligencias permitieron identificar primero a un familiar del sospechoso —su primo—, quien también aparece en los registros de seguridad. Tras ser interrogado, su testimonio fue determinante para ubicar al presunto autor del crimen.
El detenido fue identificado como Michael Smith Bravo, de 25 años, quien fue capturado en la región Loreto. Durante su intervención, el joven se negó a declarar y solicitó en todo momento la presencia de su abogado. Pese a ello, la Policía aseguró contar con indicios relevantes y testimonios que permitirán esclarecer su presunta responsabilidad en el homicidio.
La familia de la víctima exige justicia y recuerda que la joven había comentado previamente sobre una persona que la cortejaba, lo que refuerza las sospechas en torno al detenido. Las investigaciones continúan para determinar plenamente su grado de participación en el crimen.


