A pocos metros del mar, decenas de familias del asentamiento humano Márquez, en el Callao, viven bajo el temor de un posible tsunami que podría alcanzar sus viviendas tras un sismo de gran magnitud.
Los vecinos aseguran que sus precarias casas de madera no resistirían el impacto de una emergencia de esta naturaleza, además la preocupación aumenta por la ubicación del asentamiento, situado cerca de la desembocadura del río Chillón y frente a una playa donde se acumulan grandes cantidades de madera, fierros, tablas y basura.
Asimismo, vecinos afirman que desde hace varios años vienen solicitando la intervención de las autoridades para reducir los riesgos. “Desde el 2024, el doctor Ciro Castillo esta en la región y no nos escucha, tenemos 20 documentos que hemos enviado a la región y a la municipalidad”, indicó vecina de la zona.
FALTA DE VÍAS DE EVACUACIÓN
La playa de Márquez se encuentra a escasos metros de las viviendas y presenta una importante acumulación de residuos. Según los pobladores, algunos sectores están cubiertos por tablas y estructuras de madera con clavos oxidados, mientras que la distancia entre estos desechos y las casas sería de aproximadamente 70 metros.
A ello se suma la preocupación por la ausencia de rutas de evacuación adecuadamente señalizadas. “No tenemos nada protegido, el mar todo está abierto, no hay vías de evacuación señalizadas, colapsaremos, estamos bloqueados por el río y el mar”, manifestó otra vecina.
VECINOS PRESENTARON DOCUMENTOS
Algunos vecinos aseguran que vienen presentando documentos ante la Gobierno Regional del Callao y la municipalidad desde 2024. Incluso mostraron un documento fechado el 31 de agosto de 2026, con el que reiteran su pedido de atención. “Tenemos que ponernos a rezar y esperar la muerte, nada más. No nos queda otra”, expresó otro vecino.
