El cuerpo de Laura Huere Guerra fue sepultado alrededor de las 3 de la tarde del último sábado 4 de julio en un cementerio de Lima, en una ceremonia que reunió a familiares y amigos que le dieron el último adiós.
La joven de 24 años fue asesinada el pasado jueves, tras ser atacada por un sujeto con un arma punzocortante en la calle 3 de Agosto, en el distrito de Ate Vitarte, a muy pocos metros de su vivienda.
Vecinos y testigos del crimen relataron que Laura había salido de su casa para entregar una computadora y ya regresaba cuando fue atacada. A pesar de los esfuerzos por detener la hemorragia, la joven falleció en el Hospital de Vitarte, donde fue trasladada tras el ataque.
Denuncias de desatención
En medio del dolor, los familiares de Laura denunciaron sentirse desatendidos por las autoridades. Según la hermana de la víctima, hasta el momento no se ha revisado el teléfono celular de la joven, considerado una pieza clave para la investigación. "Para nada (nos sentimos respaldados por la Policía), si supuestamente tienen los celulares allí debe estar la información", declaró.
El feminicidio conmocionó al distrito de Ate, donde vecinos y familiares recordaron a Laura como una "chica tranquila" y "amante de los animales". La joven estudiaba Administración y vivía con su hermana mayor.
