A un mes del incendio que devastó parte de una cuadra entera en Barrios Altos, los vecinos de la quinta Santa Rosa siguen viviendo bajo el temor constante de que las llamas regresen. La noche del último miércoles, el fuego volvió a encenderse entre los escombros, obligando a una nueva intervención de los bomberos.
El siniestro se reactivó a las 7 p.m. y, aunque fue controlado por algunas horas, a las 3 a.m. las llamas reaparecieron. Recién al amanecer se logró sofocar nuevamente el fuego. Esta situación ha generado alarma entre las familias que aún viven en las viviendas aledañas al predio afectado, las cuales también corren riesgo por el colapso inminente de las estructuras dañadas.
“El incendio no ha sido completamente extinguido desde hace un mes. Los bomberos vienen casi a diario. Anoche recién llegaron después de tres horas de espera”, denunció una vecina, quien pidió una intervención urgente por parte de las autoridades.
Los residentes critican la falta de acción tanto del Ministerio de Vivienda como de la Municipalidad de Lima. Acusan a ambas instituciones de no asumir responsabilidades claras sobre la remoción de escombros y la demolición de las estructuras peligrosas.
“Vivimos con miedo. Hay niños, adultos mayores, y encima el agua estancada por las constantes intervenciones ha generado mosquitos, humedad, enfermedades respiratorias. Estamos olvidados”, añadió otra vecina.
La situación se complica por la ausencia del dueño del local siniestrado —una galería informal que funcionaba como almacén—, quien no se ha presentado desde el inicio del siniestro. Mientras tanto, los vecinos denuncian que viven expuestos a un posible nuevo colapso y sin una solución concreta a la vista.