El devastador terremoto registrado en Venezuela volvió a encender las alarmas en el Perú. Especialistas en gestión del riesgo e ingeniería advierten que el país no está preparado para enfrentar un sismo de magnitud 8.8, un evento que podría provocar más de 110 mil fallecidos, dos millones de heridos, el colapso de miles de viviendas y un tsunami con olas de hasta 20 metros en la costa central. El escenario preocupa debido al prolongado silencio sísmico frente al litoral peruano y a las deficiencias en planificación urbana y prevención de desastres.
Como bien se conoce, el Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta, donde se registra cerca del 85% de los terremotos del mundo. Además, recuerdan que el país enfrenta un escenario de múltiples amenazas, ya que al riesgo sísmico se suma la alerta por el fenómeno del Niño, incrementando la vulnerabilidad de miles de familias.
Los especialistas explican que frente a la costa de Lima existe un segmento de aproximadamente 450 kilómetros con capacidad para generar un terremoto de magnitud 8.8. Sin embargo, advierten que el mayor peligro no será únicamente el movimiento telúrico, sino la vulnerabilidad acumulada durante décadas por construcciones informales, crecimiento urbano desordenado y la falta de planificación territorial.
Según el presidente de la Comisión de Gestión de Riesgos del Colegio de Ingenieros del Perú, Fredy Morán, el 81% de los gobiernos locales no conoce adecuadamente las características de su territorio y el 61% de las municipalidades carece de planes de prevención y reducción del riesgo de desastres.
El impacto de un evento de esa magnitud iría mucho más allá del colapso de edificaciones. Según el especialista Morán, un gran terremoto podría provocar la interrupción de los servicios básicos, el colapso de las comunicaciones, el aislamiento de ciudades enteras y la llegada de un tsunami con olas de hasta 20 metros en algunos sectores del litoral.
LA PREVENCIÓN SIGUE SIENDO LA PRINCIPAL DEUDA
Especialistas advierten que, el país tampoco cuenta con la infraestructura suficiente para atender una emergencia con decenas de miles de víctimas ni con espacios adecuados para los procesos de evacuación y recuperación.
Países como Chile y Japón han logrado reducir el impacto de terremotos de gran magnitud gracias a estrictas normas de construcción, planificación urbana, simulacros permanentes y una cultura de prevención. En contraste, ingenieros sostienen que el Perú mantiene importantes brechas en infraestructura, mantenimiento, gestión territorial y preparación ciudadana, factores que podrían agravar las consecuencias de un futuro desastre.
El ingeniero Fredy Morán y el politólogo Luis Núñez, insisten en que el próximo gran terremoto en el Perú no es una posibilidad lejana, sino un evento que ocurrirá tarde o temprano. Por ello, exhortan a las autoridades nacionales, regionales y municipales a priorizar la gestión del riesgo de desastres, fortalecer los planes de prevención y promover una mayor cultura de preparación, advirtiendo que, cuando ocurra un sismo de gran magnitud, ya no habrá tiempo para improvisar.



