A pocos días del cambio de mando, el escenario político empieza a moverse dentro y fuera del país. Las nuevas alianzas regionales, la conformación del próximo gabinete y el rol que asumirá la oposición en el Congreso marcarán los primeros pasos del nuevo gobierno de Keiko Fujimori.
El analista político Enrique Castillo sostuvo que América Latina atraviesa una tendencia política que se mueve del centro hacia la derecha, lo que podría abrir nuevas oportunidades de cooperación para el próximo gobierno de Keiko Fujimori, especialmente con países vecinos como Ecuador, Colombia, Chile y Bolivia.
En entrevista con 24 Horas Mediodía, Castillo señaló que esta cercanía ideológica puede favorecer la coordinación en temas urgentes como seguridad fronteriza, narcotráfico, trata de personas, migración, comercio y lucha contra el contrabando. El analista recordó que las tensiones con México y Colombia afectaron no solo las relaciones bilaterales, sino también espacios como la Alianza del Pacífico. “Esto abre puertas a que exista una colaboración muy eficaz y dinámica”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que las tendencias políticas no se consolidan solas, sino que dependen del éxito de los gobiernos. Para Castillo, la ciudadanía puede volver a cambiar de rumbo si las nuevas administraciones no logran resultados concretos. En esa línea, recordó que el Perú tuvo una etapa de continuidad democrática y económica que permitió crecimiento, reducción de pobreza y respeto a políticas de Estado como los tratados de libre comercio.
PRÓXIMO GABINETE DE KEIKO
Sobre el próximo gabinete de Keiko Fujimori, Castillo explicó que no necesariamente se conocerán los nombres con anticipación, ya que revelar ministros antes de la juramentación puede exponerlos a ataques, campañas en contra o presiones internas. “No se suele mostrar el gabinete sino hasta horas antes”, indicó. También sostuvo que Fujimori podría estar recibiendo presiones y negociaciones dentro de su propio entorno político.
El analista también se refirió al papel de Roberto Sánchez y consideró que sus propias acciones terminaron aislándolo. Según Castillo, insistir en posturas radicales y confrontacionales reduce las posibilidades de la oposición para ocupar espacios relevantes en el Congreso. “Roberto Sánchez fue el mejor promotor de su propia caída”, señaló.
ROBERTO SÁNCHEZ, OPOSICIÓN Y ELECCIÓN DE MESAS DIRECTIVAS
Castillo sostuvo que, si la oposición busca presidir la Cámara de Diputados o el Senado, no debería apostar por figuras que generen fuerte rechazo político. A su juicio, una estrategia más inteligente sería colocar al frente a representantes con menor resistencia y mayor capacidad de tender puentes con el oficialismo y otras bancadas. Para el analista, algunas decisiones de Juntos por el Perú y sus aliados pueden terminar debilitando sus propias opciones.
Finalmente, Castillo analizó la situación de Rafael López Aliaga y su decisión de no asumir el cargo para el que fue elegido, con miras a competir por otro puesto público. El analista reconoció que existe un vacío legal, pero sostuvo que el castigo o respaldo final dependerá de los electores. Además, planteó que el país debería debatir reformas como la renovación parcial del Congreso o la posibilidad de hacer renunciable el cargo parlamentario.


