El Plan Nacional de Seguridad fue anunciado como la principal estrategia del Estado para enfrentar delitos como sicariato, extorsiones, secuestros y robos. No obstante, la censura del entonces presidente José Jerí se produjo antes de la presentación oficial del documento, generando dudas sobre su futuro y eventual implementación.
Para el exviceministro del Interior Ricardo Valdés, la transición en el Ejecutivo retrasará aún más la aprobación del plan. Según indicó, la propuesta fue postergada en reiteradas ocasiones y ahora deberá ser revisada por la nueva administración.
NUEVO GOBIERNO
En la misma línea, el recientemente juramentado presidente encargado José María Balcázar expresó cuestionamientos al trabajo del Ministerio del Interior, señalando que, a su juicio, no se estaría enfrentando de manera adecuada el problema del crimen organizado.
Valdés advirtió que el plan de seguridad será modificado por el nuevo gobierno, debido a las discrepancias públicas expresadas por Balcázar respecto a algunas de las medidas planteadas. Asimismo, consideró que la permanencia del actual titular del sector, Tiburcio, sería incierta ante un eventual proceso de evaluación ministerial.

