Tras la salida de José Jerí, el país se encamina a un breve periodo de transición de aproximadamente cinco meses, escenario que plantea interrogantes sobre las prioridades que deberá asumir la nueva figura presidencial en medio de la crisis política.
PRIORIDADES DE LA NUEVA GESTIÓN
La analista política Maite Vizcarra sostuvo que el próximo gobierno tendrá retos urgentes, siendo la seguridad ciudadana uno de los principales. Advirtió que será clave frenar el avance de la criminalidad, fenómeno que —según explicó— se encuentra estrechamente vinculado al crecimiento de economías ilegales y dinámicas subterráneas que agravan la situación.
Asimismo, remarcó la necesidad de fortalecer el manejo institucional del poder. En un contexto de fragilidad política, señaló que el nuevo mandatario deberá generar consensos con el Legislativo, preservar el equilibrio de poderes y transmitir estabilidad. La capacidad de convocar acuerdos políticos e institucionales será determinante para brindar tranquilidad al país.
Otro aspecto prioritario, indicó, será garantizar la neutralidad del Ejecutivo frente al proceso electoral. Vizcarra enfatizó que el presidente o presidenta en funciones deberá proteger la transparencia de las elecciones generales previstas para el 12 de abril, evitando cualquier señal de interferencia o manipulación.
En esa línea, consideró fundamental promover la participación de observadores y actores institucionales, tanto nacionales como internacionales, que refuercen la confianza ciudadana. Una tarea especialmente sensible en un país marcado por una década de constante inestabilidad política, donde la demanda por gobernabilidad y certidumbre se mantiene vigente.


