El fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez Villegas, concretó el anuncio que había adelantado semanas atrás y ordenó la desactivación de los equipos especiales del Ministerio Público, entre ellos Lava Jato, Cuellos Blancos del Puerto, Eficcop y Derechos Humanos. La decisión fue oficializada mediante una resolución emitida durante las celebraciones por la “Bajada de Reyes”, tras las fiestas de fin de año.
De acuerdo con el documento del Ministerio Público, se dispone la desactivación del Equipo Especial de Fiscales que investigaba delitos de corrupción de funcionarios y casos vinculados a la empresa Odebrecht y otras. La medida pone fin a los grupos que operaban con dedicación exclusiva en investigaciones emblemáticas de corrupción de alto nivel en el país.
MOTIVACIONES POLÍTICAS
Para Silvana Carrión, exprocuradora ad hoc del caso Lava Jato, detrás de esta decisión podrían existir motivaciones políticas. La exfuncionaria advirtió que Gálvez Villegas ha emitido previamente comentarios despectivos y subjetivos contra los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez, incluso —según señaló— a manera de burla al anunciar la desactivación de los equipos durante la “Bajada de Reyes”.
Tras la desactivación, el fiscal José Domingo Pérez publicó un artículo titulado “La bajada de Reyes de Tomás: el hombre fuerte interino y el enemigo interno”, en el que denunció una conducta hostil y revanchista de Gálvez Villegas contra el Equipo Especial Lava Jato, advirtiendo que la decisión ya había sido anunciada con antelación.
La disolución del Equipo Especial Lava Jato deja en suspenso investigaciones clave, como el proceso por lavado de activos contra el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, para quien se solicitan 35 años de prisión; el caso de la exalcaldesa de Lima Susana Villarán, acusada de recibir 11 millones de dólares de Odebrecht; y la definición judicial sobre el archivo del caso Cócteles, que involucra a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.


