El reciente anuncio del ministro de Transportes, César Sandoval, sobre la puesta en marcha de un sistema de trenes de cercanías en Lima, que incluiría la ruta Lima–Chosica, abrió una nueva brecha con la Municipalidad de Lima, al dejar entrever que los 90 vagones y 19 locomotoras donados por Caltrain podrían quedar fuera de circulación.
“Estamos coordinando con el Ministerio de Economía y Finanzas porque, además del tren Lima–Ica, Lima–Barranca y Lima–Abancay, vamos a poner en marcha nuestro proyecto de trenes de cercanías moderno, que incluye Lima–Chosica”, anunció Sandoval.
El ministro añadió que los equipos ferroviarios gestionados por el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, no serían utilizados: “Sus trenes de 40 años, descartados en Estados Unidos, y los de 60 años que suceden en Cusco, también van a ser apartados”, afirmó.
MML RESPONDE
La respuesta de la comuna limeña no tardó en llegar. El alcalde López Aliaga calificó de “enemigo de Lima” al ministro Sandoval y defendió la calidad de las locomotoras recibidas desde California. “El señor no sabe lo que está hablando. Ya tenemos acá locomotoras de primer nivel, de acero inoxidable, gestionadas durante tres años. Comprar nuevas demoraría al menos cinco o seis años”, señaló.
El burgomaestre también cuestionó que el proyecto ferroviario Lima–Chosica se haya politizado y acusó al Ejecutivo de responder a presiones políticas. “Me da pena que la señora Boluarte, para hacerle un favor al señor Acuña, ponga a este sujeto. Todo se está politizando”, sostuvo.