El padre Pablo Larrán recordó con cariño la amistad que mantiene con el papa León XIV, Robert Prevost, desde hace más de cuatro décadas. El sacerdote agustino compartió diversas anécdotas de su relación con el pontífice, a quien conoció en el seno de la familia agustiniana, cuando ambos comenzaron a coincidir en reuniones y actividades religiosas en el Perú.
Larrán relató que llegó al país en 1979 y que, años después, Prevost arribó para integrarse a la comunidad agustiniana. Con el paso del tiempo, ambos fortalecieron su amistad, especialmente cuando Robert Prevost asumió responsabilidades como superior general de la Orden de San Agustín. El sacerdote también contó que le escribió por su cumpleaños y recibió una respuesta poco más de una hora después.
Destaca su labor pastoral en el Perú
El religioso reveló que, un año antes de la elección papal, le comentó a Prevost que anunciaría en la radio y la televisión que él sería el próximo pontífice. Además, destacó su labor pastoral durante su etapa como obispo de Chiclayo, donde visitó comunidades alejadas y aprendió quechua para comunicarse con los pobladores que hablan esta lengua.
Finalmente, el padre Pablo Larrán expresó su expectativa por reencontrarse con su amigo durante su próxima visita al Perú. Asimismo, destacó las cualidades personales del pontífice y resumió el vínculo que los une con una frase: “No conozco al Papa, conozco a Roberto”. Para el sacerdote, la cercanía y calidad humana de Robert Prevost son motivos para confiar en su labor al frente de la Iglesia Católica.


