Los conductores de los conocidos tubulares de Huacachina, en Ica, iniciaron un paro indefinido luego de que la Fiscalía realizara un operativo contra estas unidades turísticas. La intervención se produjo debido a que varios vehículos no cumplirían con las condiciones y normas de seguridad exigidas para realizar recorridos por las dunas, generando preocupación entre las autoridades.
Los dirigentes de los gremios cuestionaron el procedimiento fiscal y denunciaron que algunos vehículos fueron retirados de sus cocheras. “Hemos tomado la decisión de paralizar nuestras operaciones debido a la mala práctica que ha tomado el señor fiscal de ingresar a nuestras cocheras, a nuestras propiedades para poder llevarse nuestros vehículos”, señaló uno de los representantes. Los operadores sostienen que el problema viene de hace más de 14 años y que buscan una regularización.
La paralización también afectó a los turistas que llegaron a Huacachina con la expectativa de realizar los tradicionales recorridos por el desierto. Algunos visitantes expresaron su malestar al no poder acceder al servicio pese a haber realizado pagos por paquetes que incluían paseos en buggy y actividades sobre las dunas.
PIDEN MESA DE DIÁLOGO
Los conductores esperan que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones acepte instalar una mesa de diálogo para encontrar una solución al conflicto. Los gremios aseguran que no todos los operadores trabajan de manera informal y que existe disposición para cumplir las normas, por lo que plantean alcanzar acuerdos que permitan garantizar la seguridad de los turistas y, al mismo tiempo, mantener activo uno de los principales circuitos turísticos de Huacachina.


