Un artefacto explosivo fue detonado en los exteriores de una vivienda en la ciudad de Trujillo, causando daños materiales y alarma entre los vecinos de la zona. El inmueble afectado pertenece a una vecina de Fernando Aspericueta Cabanillas, representante de la orquesta Caribeños de Guadalupe.
Sin embargo, el empresario aseguró que el atentado habría estado dirigido contra él debido a las amenazas extorsivas que, según denunció, viene recibiendo desde hace varios meses. A través de redes sociales, Aspericueta difundió mensajes que presuntamente le fueron enviados por extorsionadores, en los que le exigían el pago de dinero bajo amenazas de atentar contra él y personas de su entorno laboral.
PIDEN IDENTIFICAR A LOS ATACANTES
Tras el incidente, agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar para realizar las diligencias correspondientes y recabar evidencias que permitan identificar a los responsables. El empresario solicitó a las autoridades reforzar las medidas de seguridad y acelerar las investigaciones, señalando que anteriormente ya había denunciado amenazas contra su integridad.
Tras el atentado, Walter Dolorier, representante de artistas, expresó su preocupación por la creciente ola de extorsiones que afecta al sector musical en el norte del país. Según indicó, varias agrupaciones artísticas vienen siendo víctimas de amenazas y actos de violencia por parte de organizaciones criminales.


