La Policía Nacional del Perú capturó este miércoles a Nelson Ramírez Díaz, conocido con el alias de “El Narizón”, durante un operativo realizado en la región Amazonas. El intervenido era el último integrante en libertad de la banda criminal denominada 'Sanguinarios de la Cumbia' y registraba antecedentes por robos y delitos de carácter violento. Su detención se produjo tras un allanamiento con ingreso forzado a su vivienda, ejecutado en la madrugada.
Ramírez Díaz era investigado por su presunta vinculación con el asesinato de la cantante Thalía Manrique, ocurrido el 3 de noviembre de 2024 en la provincia de Bagua. De acuerdo con la información oficial, el detenido permaneció prófugo durante varios meses, pese a las coordinaciones constantes entre las autoridades policiales y el Ministerio Público. La intervención se concretó alrededor de las 5:30 a. m., con participación de unidades especializadas de la región Amazonas y apoyo de la Policía de Chiclayo.
Captura genera alivio, pero también temor en el entorno artístico
Tras conocerse la noticia, integrantes de la agrupación Hermanos Guerrero —colectivo al que pertenecía la artista fallecida— expresaron sentimientos encontrados. Si bien manifestaron alivio por la detención del sospechoso, también señalaron que el hecho reaviva el dolor por la pérdida de su compañera. Asimismo, solicitaron que el detenido sea trasladado a un penal fuera de la zona para evitar posibles represalias y garantizar la seguridad de quienes continúan vinculados al caso.
Pese al impacto del crimen, la agrupación confirmó que mantiene activa su agenda artística, aunque reconoció que el temor persiste. Sus integrantes pidieron a las autoridades reforzar las medidas de seguridad para el sector musical, señalando que la violencia no es un hecho aislado y afecta a diversas orquestas en el país. Mientras tanto, el caso continúa en investigación a la espera de las decisiones judiciales que determinen las responsabilidades correspondientes.


