Las declaraciones del ministro del Interior, César Astudillo, sobre una presunta infiltración de organizaciones criminales en las escuelas de la Policía generaron cuestionamientos dentro de la propia institución. El ministro afirmó que se ha detectado el ingreso de jóvenes vinculados a organizaciones delictivas, mientras que la Policía Nacional había rechazado días antes estas afirmaciones por considerar que no estaban acompañadas de denuncias, documentos o pruebas que permitieran corroborarlas.
ESPECIALISTA OPINA
El especialista en criminología Julio Corcuera explicó que el problema podría estar relacionado con los mecanismos de ingreso a las escuelas policiales. Señaló que existen diferentes formas en las que una organización criminal podría intentar influir en estos procesos y mencionó casos en los que grupos delictivos podrían financiar los costos que deben asumir los postulantes para ingresar a la institución.
Corcuera también cuestionó que se priorice la cantidad de nuevos policías por encima de la calidad de los filtros de selección. Explicó que el país cuenta con 18 escuelas descentralizadas para la formación de suboficiales y planteó la necesidad de reforzar la evaluación de antecedentes, los requisitos éticos y los mecanismos que permitan detectar posibles vínculos con organizaciones criminales.
El especialista consideró que cualquier cambio debe empezar por los procesos de selección y no limitarse a modificar los altos mandos de la institución. También señaló que la situación de la Policía debe analizarse junto con las decisiones políticas y presupuestales que afectan su funcionamiento. La controversia queda abierta mientras se espera que las afirmaciones sobre una posible infiltración sean respaldadas con información verificable.


