La Municipalidad de Barranco anunció la próxima demolición del boulevard Bordemar, un complejo de aproximadamente 15 mil metros cuadrados ubicado en la franja costera del distrito. La alcaldesa Jessica Vargas señaló que el espacio no contaría con los permisos correspondientes para operar como establecimientos de restaurantes, debido a que la zona estaría destinada a servicios deportivos. Según la autoridad, solo faltaría que la Policía Nacional otorgue las garantías necesarias para ejecutar la medida.
Vargas indicó que el proceso no se encuentra judicializado y que la municipalidad remitirá la documentación correspondiente a la Policía para explicar los alcances de la intervención. La alcaldesa aseguró además que su gestión realiza operativos permanentes en la zona costera y en los sectores donde se concentran bares y discotecas. Sostuvo que la eventual demolición podría ejecutarse en cualquier momento, una vez que se cuente con las garantías solicitadas.
Sin embargo, los arrendatarios de Bordemar rechazaron las afirmaciones de la municipalidad y denunciaron que existe preocupación entre los trabajadores que dependen de estos establecimientos. Uno de los representantes cuestionó la posibilidad de una intervención durante la madrugada y advirtió que cualquier afectación a las personas que permanecen dentro de los locales podría generar una denuncia penal. Asimismo, afirmó que los establecimientos contaban anteriormente con licencia de construcción y licencia de funcionamiento.
POSICIONES DIVIDIDAS
El conflicto entre la Municipalidad de Barranco y los arrendatarios de Bordemar se mantiene desde hace varios años y ahora vuelve a generar tensión ante el anuncio de demolición. Mientras la comuna sostiene que la construcción y funcionamiento del complejo no se ajustan a las autorizaciones correspondientes, los empresarios defienden la legalidad de sus actividades y aseguran que están protegiendo sus negocios y bienes. Las próximas horas serán determinantes para conocer si finalmente se ejecuta la intervención.


