Decenas de familias llegaron a la capital con el objetivo de exigir al Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú información sobre sus seres queridos que permanecen en Rusia, atrapados en medio de un conflicto bélico ajeno a ellos.
Familiares provenientes de distintas regiones del país se congregaron en el frontis de la Cancillería y, mediante una protesta, reclamaron respuestas sobre la situación de sus parientes, además de solicitar que el Estado no los deje desamparados frente a la crisis que atraviesa el país europeo.
FAMILIARES PIDEN AYUDA
Muchas de estas personas, que viajaron a Rusia por diversos motivos, atraviesan actualmente una situación complicada al quedar atrapadas en un conflicto bélico que no les corresponde. Ante ello, sus familiares vienen solicitando apoyo y respuestas por parte de las autoridades peruanas. “Mi hermano es de Huánuco, el se fue el 20 de marzo y firmó el contrato el 28 de marzo, desde ahí no supe nada, hasta que el día 04 de abril me escribe diciendome las condiciones en las que estaba”, indicó familiar
Asimismo, la cancillería accedió a reunirse con un grupo de familiares para recoger sus testimonios e iniciar las labores de repatriación, además de verificar que la integridad de sus seres queridos no se haya visto afectada.
SON CASI 300 PERUANOS
Por otro lado, se ha reportado que aproximadamente 300 peruanos se encontrarían en condiciones similares en Rusia, una situación que incrementa la preocupación y angustia de sus familiares. “Se habla aproximadamente de 290 a 350 personas, queremos empezar las negociaciones con Rusia (...)”, agregó el abogado.
Además pide la atención de las denuncias de los familiares que esperan respuestas ante un posible tráfico de personas. “(...) porque el estado ruso tiene cierta percepción de que los contratos que han firmados son válidos pero no hemos contado la historia completa y eso también tiene que ver las denuncias de los familiares ante un posible tráfico de personas”, concluyó.
ACTUALIZACIÓN
La defensa legal confirmó que cuatro compatriotas se entregaron con bandera blanca en Ucrania y actualmente permanecen como prisioneros de guerra, mientras se evalúa su posible extradición al Perú.


