Juntar monedas para comer, dormir en la calle y trabajar diariamente para sobrevivir es la realidad de miles de peruanos. Jorge Luis, un adulto mayor de 65 años, pasa sus días vendiendo caramelos en buses y recolectando ayuda de transeúntes para conseguir algo de dinero. En tres días logró reunir apenas siete soles, monto que utiliza para alimentarse. “No tengo pensión y duermo en la calle”, contó mientras mostraba las monedas que guarda cuidadosamente.
Su caso refleja la situación de millones de ciudadanos afectados por la pobreza en el país. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el 2025 la pobreza alcanzó al 25.7 % de la población peruana, lo que equivale a más de 8 millones 828 mil personas. La cifra incluso supera los niveles registrados antes de la pandemia del COVID-19.
La crisis económica también afecta a familias enteras que dependen del trabajo informal para subsistir. Padres y madres aseguran que deben reciclar, vender productos o realizar labores temporales para cubrir gastos básicos y mantener a sus hijos en el colegio. “Si no trabajo, no comemos”, relató una madre de familia que complementa sus ingresos trabajando en una cachina y reciclando materiales.
FALTA DE EMPLEO FORMAL
El economista David Tuesta advirtió que millones de peruanos continúan en riesgo de caer en pobreza debido a la falta de empleo formal, seguros y estabilidad económica. Además, señaló que regiones como Cajamarca siguen registrando los índices más altos de vulnerabilidad en el país. Mientras tanto, el incremento del costo de vida y los bajos ingresos mantienen a miles de familias luchando diariamente por cubrir necesidades básicas como alimentación y vivienda.


