Una creciente preocupación se vive en Lima y Callao ante el aumento de secuestros registrados en los últimos días. Las autoridades han encendido las alertas tras identificar una nueva modalidad criminal que estaría reemplazando a la extorsión tradicional.
El caso más reciente ocurrió en Los Olivos, donde dos ciudadanos extranjeros fueron rescatados por agentes del Depincri Puente Piedra tras permanecer secuestrados en un inmueble. A partir de este operativo, la Dirincri logró identificar un patrón en la forma de actuar de estas bandas.
Según las investigaciones, los delincuentes ya no exigirían sumas millonarias, sino montos menores pero constantes, suficientes para sostener sus actividades ilícitas. Además, muchas de las víctimas, en su mayoría extranjeros con negocios informales, no denuncian por temor a represalias o a perder sus fuentes de ingreso.
Aunque no todos los casos han sido formalmente denunciados, al menos dos secuestros atípicos más vienen siendo investigados en San Juan de Lurigancho y Lince. La Policía Nacional continúa con las diligencias para desarticular estas organizaciones, que evidencian una preocupante transformación en el crimen con el objetivo de lucrar a cualquier costo.


