Según denunciaron, los enfrentamientos ocurren incluso dentro de las aulas y servicios higiénicos, y varios de estos hechos han sido grabados y difundidos en redes sociales. La situación se agravó tras un reciente incidente en el que una menor resultó herida y terminó hospitalizada.
Los padres aseguran que la violencia no es un problema nuevo y que, pese a reiteradas reuniones, no han recibido soluciones concretas por parte de la dirección del colegio. Además, cuestionan la falta de acción ante las denuncias y la ausencia de medidas efectivas para proteger a los estudiantes.
Asimismo, indicaron que algunos escolares tienen miedo de asistir a clases, ya que temen ser víctimas de agresiones, lo que ha generado preocupación generalizada entre las familias.
Ante este escenario, exigen mayor seguridad, presencia policial en los horarios de salida y el cambio de la directora, al considerar que no se está garantizando el bienestar de los menores, quienes incluso temen asistir a clases.


