Momentos de tensión se vivieron en la vía auxiliar de la Panamericana Norte, a la altura del Óvalo Habich, durante la movilización de choferes del consorcio empresarial El Rápido. Decenas de buses se apostaron en la zona como medida de protesta, mientras el despliegue policial aumentaba con el paso de las horas, generando congestión y preocupación entre los usuarios.
Los conductores denunciaron que la protesta se dio en medio de un contexto de violencia creciente contra el sector transporte. Aseguraron ser víctimas constantes de extorsiones y asesinatos, sin recibir una respuesta oportuna de las autoridades. “Cuando matan a un compañero no aparece nadie, pero hoy la policía está por todos lados”, expresó uno de los choferes, reflejando el sentir general de los manifestantes.
La indignación se incrementó cuando efectivos de tránsito comenzaron a imponer papeletas a las unidades estacionadas, colocando stickers de infracción y registrando las placas. Cobradores y conductores calificaron las multas como excesivas e injustas, señalando que se trataba de una protesta pacífica y que los montos podrían alcanzar cifras impagables para quienes solo buscaban mayor seguridad en las calles.
INTERVIENEN A CONDUCTOR
El momento más crítico se produjo con la intervención de un conductor, acusado de participar en disturbios y obstaculizar el libre tránsito. El coronel Juan Carlos Montúfar sostuvo que la medida respondía al cumplimiento de la ley. Tras reuniones posteriores con representantes del gremio y la presencia del comandante general Óscar Arriola el chofer fue liberado y los transportistas accedieron a retirar sus unidades.